Así tendría que ser, pero tantas veces soy y actúo como el fariseo: yo soy muy buena, voy a Misa, rezo, soy honrada (¿?), no robo…

Pero juzgo, vuelvo la cabeza si no quiero saludar a alguien, tengo mucha lástima de quienes no tienen trabajo ni pan para comer pero mi cesto está lleno de cosas caras, de marca, de caprichos; austeridad de vida= 0.

Señor, convierte mi corazón, ten compasión de mi miseria moral. E inúndame de tu amor.

Y a ti, ¿qué te dice #Jesús en el Evangelio de hoy?